No precisé de la Reina para dejar oficialmente inauguradas las Olimpíadas de la Fornicación

He sido el oro del becerro. Cotizo mi rubor en Wall Street. Hice de mis intoxicaciones, el mejor bordereaux.

Un cíclope con amigdalitis.

No he dejado de respirar ni un instante.

Deberían abducirme.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s